COMPLUCAD®

Contribución al Estudio de los Efectos Tóxicos
del Formaldehído

UNIVERSIDAD DE LOS ANDES
Facultad de Medicina
Departamento de Ciencias Morfológicas
Unidad Académica de Anatomía Humana


Trabajo presentado por la Odontólogo
Olga J. Moret de Arcia, como credencial
de mérito para optar al ascenso a la
CATEGORÍA DE PROFESOR TITULAR
KMH
MÉRIDA - VENEZUELA
1990
CONTENIDO



Contribución al Estudio de los Efectos Tóxicos
del Formaldehído


CONTENIDO

  • I.- INTRODUCCION
  • II.- MATERIALES Y METODOS
  • III.- RESULTADOS
  • IV.- DISCUSION
  • V.- CONCLUSIONES
  • VI.- RESUMEN
  • VII.- RECOMENDACIONES
  • VIII.-ABREVIATURAS
  • IX.- BIBLIOGRAFIA




  • I.- INTRODUCCION

    (CONTRIBUCIONES AL ESTUDIO DE LOS EFECTOS TOXICOS DEL FORMALDEHIDO)


    I.1 GENERALIDADES. ESTRUCTURA QUIMICA:

    Los cambios "post-mortem" en células y tejidos se pueden retardar y/o prevenir mediante fijadores químicos.

    Las técnicas histológicas se basan en el uso de estos agentes, procurando siempre que los tejidos así tratados permanezcan tan semejantes a los vivos como sea posible.

    Aunque los primeros histólogos utilizaron como fijador el alcohol etílico, sin resultados satisfactorios, desde hace aproximadamente 100 años, el formaldehido se considera como el "Fijador clásico" y actualmente es el más usado con estos fines en los laboratorios de Anatomía Humana Normal y Patológica, a nivel de Anfiteatros y Hospitales (Clark, 1983).

    La estructura química del formaldehído o aldehído fórmico es la siguiente:

      O
    //
    H ¾ C
    \
      H
    (HCHO)

    Se le conoce además como formalina, fluido embalsamador o formol.


    I.2 PROPIEDADES FISICAS Y QUIMICAS DEL FORMALDEHIDO:

    El formaldehído (HCHO) es un gas volátil, ligeramente más pesado que el aire, incoloro y muy soluble en agua.

    Posee un olor penetrante e irritante y en soluciones al 40% incrementa de forma muy notable la secreción lacrimal.

    La solución acuosa de formaldehído al 37% se denomina formalina: ésta contiene además entre 10% y 15% de alcohol metílico (metanol) para inhibir su posterior polimerización a paraformaldehído (Coldiron y cols., 1983).


    I.3 METABOLISMO INTERMEDIARIO:

    El formaldehído es un producto de la oxidación del alcohol metílico o metanol:

    ½ O2   
    HCH2OH————— > HCHO + H2O

    Su elevada solubilidad le permite ser absorbido en las vías respiratorias altas, aunque pequeñas cantidades del gas inhalado pueden penetrar en los pulmones.
    El aldehído, una vez inhalado, se metaboliza fundamentalmente tanto en el hígado como en la sangre a ácido fórmico (HCOOH) por la acción de la enzima formaldehído deshidrogenasa (F. Desh.) :

    ½ O2
    HCHO ———— > HCOOH
    F. Desh.


    También puede sufrir un proceso de oxidación directa, aunque en menor proporción en los diferentes tejidos.

    El HCOOH, a su vez, puede seguir diversos caminos metabólicos, como :

  • Ser oxidado a dióxido de carbono y agua (Clark y cols. 1983)
  • Ser eliminado por la orina como sal sódica (NaHCOO)
  • Entrar en el metabolismo de los compuestos de 1C (Gottschling y cols. 1984)

  • I.4 USOS DEL FORMALDEHIDO:

    El HCHO se utiliza desde hace tiempo como fijador tisular, como preservador, como desinfectante y como embalsamador, y en la actualidad, en numerosas industrias (construcción, textiles, cigarrillos, productos desinfectantes, desodorantes, etc.). Además de ser un producto ampliamente empleado en la sociedad actual, es una sustancia con la que cada médico ha tenido un contacto temprano en sus días de permanencia en los Laboratorios de Anatomía Humana normal o patológica (lmbus y cols. 1985).


    I.5 TOXICIDAD DEL FORMALDEHIDO:

    Las propiedades del HCHO en los procesos de preservación y conservación de los tejidos se descubrieron en 1893. No obstante, en ese momento se desconocía su alto potencial tóxico (Perkins y col., 1986).

    Las manifestaciones clínicas determinadas por la exposición al formaldehído dependen, por lo general, de concentraciones elevadas del compuesto, y los síntomas son inmediatos y severos. En los casos graves, la muerte ocurre generalmente dentro de las primeras 10 horas de exposición al aldehído. En el 50% de éstos la recuperación es rápida y el pronóstico es bueno, aunque en algunos pacientes y de modo muy excepcional, se detecta la presencia de úlceras gástricas. Entre los síntomas de intoxicación tenemos : fuerte olor de formaldehído en el aire expirado, vómitos, epífora, irritación de los ojos, edema pulmonar, disnea, y en ocasiones se observa la aparición de una neumonía secundaria.

    Posteriormente se puede presentar irritación y constricción de la garganta, piel pegajosa, vértigo, dolor abdominal, diarrea, convulsiones, daño renal, hematuria, anuria, y, en casos extremos, colapso cardiovascular, shock secundario, acidosis metabólica, coma y muerte. Si el paciente muestra una mejoría de su sintomatología en las primeras 48 horas, el pronóstico es bueno.

    En la exposición al HCHO a concentraciones entre 0.1-5 ppm, las manifestaciones son principalmente de tipo ocular, y se caracterizan por una sensación quemante y de lagrimeo profuso. Cuando accidentalmente se salpica una solución acuosa del compuesto, se produce una severa irritación de los ojos y ocasionalmente puede presentarse un daño permanente de los mismos. Estas concentraciones, además, irritan la garganta. Con 10 ppm (concentración peligrosa) se produce una sensación de asfixia, mientras que las concentraciones a 50 ppm (inclusive, exposiciones de corta duración) causan daños severos (Clarck, 1983).

    Kilburn y cols. (1985) señalan que la exposición al formaldehído produce, además de las manifestaciones descritas, cambios vegetativos y transtornos neurológicos caracterizados por indigestión, anorexia, pérdida de la memoria, irritabilidad, nauseas y cefaleas. Frigas. y cols. (1984), por su parte, sugieren que las personas sensibles al formaldehído presentan reacciones alérgicas (p.e. asma bronquial y dermatitis).

    Se ha comprobado que las personas expuestas habitualmente al HCHO toleran mayores concentraciones del mismo, con pérdida de su capacidad para percibir los olores. La mucosa nasal comienza a engrosarse a concentraciones de 0.16 ppm del aldehído, y con 1.2 ppm se produce tos y constricción en el pecho (Ballenger, 1985 ; Alexanderson y cols., 1986 ; Frigas y cols., 1984).
    En 1979, el Instituto de Toxicología Química Industrial de Estados Unidos, publicó uno de los primeros trabajos relacionados con la toxicidad del formaldehído, concluyendo que era capaz de inducir la aparición de carcinomas en la mucosa nasal de ratas en experimentación, y alertando al mismo tiempo del riesgo que representa para la salud (Ballenger, 1985). De acuerdo con este mismo autor, "el formaldehído es cancerígeno en ratas y ratones. Esto establece la misma posibilidad en humanos, especialmente si están expuestos al aldehído por un tiempo suficientemente largo y a concentraciones altas. Además, el HCHO puede ser un "facilitador" para otros agentes oncogénicos". Esta opinión es compartida por Olsen y cols. (1984), Keiger (1983), Jensen (1980), y Sterling (1986). Sin embargo, numerosos trabajos realizados en humanos no han demostrado este efecto cancerígeno de HCHO descrito en animales de experimentación (Halpering y cols., 1980 ; Sellakumar y cols., 1980 ; Kerns y cols., 1983 ; Swenber y cols., 1980).


    I.6 EL HCHO COMO UN RIESGO LABORAL:

    El formaldehído está considerado como un factor de riesgo laboral de tipo químico cuya agresión puede producir una enfermedad profesional.
    La enfermedad profesional, según la Ley Orgánica de prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo, se define como "el estado patológico contraído con ocasión del trabajo o exposición al medio en el que el trabajador se encuentra obligado a trabajar; y aquellos estados patológicos imputables a la acción de agentes químicos, agentes biológicos, factores psicológicos y emocionales que se manifiestan por una lesión orgánica, trastornos enzimáticos o bioquímicos, trastornos funcionales o desequilibrio mental, temporales o permanentes, contraídos en el ambiente de trabajo".

    Por esta razón, dicha Ley, en vigencia en nuestro país desde el 18 de Julio de 1986, establece los criterios y normas que regulan los aspectos concernientes a la utilización de sustancias que representan riesgos laborales. Sin embargo, aún no está contemplado el uso del formaldehído (ppm y tiempo de exposición al mismo). Por lo tanto, nosotros seguimos las pautas vigentes del Instituto de Seguridad Ocupacional y Salud (NIOSH) de Estados Unidos, según las cuales se acepta un máximo de 1 ppm y se regula el tiempo de exposición al mismo (Imbus y cols., 1985).

    En el anfiteatro de Anatomía Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad de Los Andes (U.L.A.), en donde diariamente se realizan actividades (tales como las disecciones, preparaciones y embalsamamiento de cadáveres, clases sobre material de morgue) que implican exposición, no se han tomado ni las debidas previsiones ergonómicas ni se ha realizado ninguna investigación al respecto, aspectos que últimamente han sido motivo de preocupación por parte de las personas que laboran en este ambiente.
    Los antecedentes señalados nos motivaron a la realización de la presente investigación de tipo clínico, descriptivo, con enfoque epidemiológico y sin hipótesis previa (Novoa, 1981), en la cual se recolectaron datos sobre los signos y síntomas (v.g. neurológicos, dermatológicos y/o respiratorios) en los trabajadores del anfiteatro de Anatomía Humana de la Facultad de Medicina (U.L.A., Mérida) y se correlacionaron con la comprobación cualitativa del HCHO en la sangre y en la orina de dichas personas. De acuerdo con los resultados obtenidos, se piensa sugerir la(s) hipótesis correspondiente en investigaciones posteriores, ya sean de tipo clínico y/o experimental en animales de laboratorio.


    OBJETIVOS

  • GENERALES:

    a) Comprobar en la población de trabajadores expuestos algunos efectos neurológicos, dermatológicos y respiratorios producidos por el formaldehído.
  • ESPECÍFICOS:

    a) Recolectar datos sobre signos y síntomas neurológicos, dermatológicos y respiratorios en los trabajadores expuestos a vapores y/o soluciones de formaldehído, que laboran en el Anfiteatro de Anatomía Humana de la Facultad de Medicina. b) Determinar cualitativamente la presencia del aldehído en muestras de sangre y de orina. c) Establecer las correlaciones entre las manifestaciones tóxicas, la presencia de formaldehído en la sangre y en la orina y otras variables como sexo, edad, profesión, años de trabajo y horas diarias de exposición.



    II.- MATERIALES Y MÉTODOS

    (CONTRIBUCIONES AL ESTUDIO DE LOS EFECTOS TÓXICOS DEL FORMALDEHÍDO)


    II.1 REACTIVOS:

    Los reactivos empleados, en especial el ácido cromotrópico (Sigma, ácido 1,8-dihidroxinaftaleno-3,6-disulfónico, sal sódica, 98% de pureza) y el H2SO4 (Merck), fueron todos de grado reactivo (p.a.)

    II.2 TAMAÑO DE LA MUESTRA:

    La población sometida al estudio incluyó profesores, auxiliares de laboratorio, aseadores y secretarias, expuestas a vapores y/o soluciones de formaldehído, que laboran en el Anfiteatro de Anatomía Humana de la Facultad de Medicina de la U.L.A.

    II.3 SELECCIÓN DE LOS PACIENTES:

    Se estudiaron 28 individuos de ambos sexos y diferentes edades trabajadores del Anfiteatro de Anatomía Humana, expuestos en forma crónica a vapores y/o soluciones de formaldehído, agrupados de acuerdo a su profesión en: 19 profesores (67.86%), 2 auxiliares de laboratorio (7.14%), 5 aseadores (17.86%) y 2 secretarias (7.14%).

    II.4 RECOLECCIÓN DE LOS DATOS:

    La recolección de los datos se realizó en base a criterios epidemiológicos y clínicos, confeccionándose una plantilla (TABLA Nº1) que se llenó bajo la modalidad de entrevista.

    En el criterio epidemiológico en todos los casos se tomó en cuenta la exposición a los vapores y/o las soluciones de formaldehído en el sitio de trabajo.

    El criterio clínico, por su parte se basó en la presencia de signos y síntomas neurológicos, dermatológicos y respiratorios, manifestados por los trabajadores expuestos en la (TABLA Nº2).


    II.5 DETERMINACIÓN DEL HCHO EN MUESTRAS DE SANGRE Y ORINA:

    La determinación cualitativa del aldehído en las muestras de sangre y de orina de las personas expuestas, se realizó según la reacción del ácido cromotrópico modificada por Mc Fayden (1953) y considerada específica para la investigación del compuesto en muestras biológicas.


    II.6 ANÁLISIS DE DATOS:

    Se realizó siguiendo los criterios estadísticos habituales para un número de muestras inferior a 30.

    Se determinó la distribución de las frecuencias de las variables independientes (edad, sexo, profesión, años de trabajo y horas diarias de exposición.

    Se estableció la relación entre ellas mediante el uso de tablas de doble Entrada (Tablas cruzadas).

    El análisis estadístico se realizó mediante la prueba de chi-cuadrado para comprobar la significación de los datos, considerándose los valores de p < 0.05 estadísticamente significativos.




    © COMPLUCAD INTERNATIONAL S.A. 1997-1999